Suprema zanja pugna y confirma monopolio del sindicato para poner fin a una huelga

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Se ratificó fallo de la Corte de Apelaciones que dio la razón a trabajadores sobre cómo terminó el paro de 2018. Abogados estiman que se sienta precedente para futuras negociaciones.

El lunes, la cuarta sala de la Corte Suprema puso fin a una controversia jurisprudencial que llevaba dosaños de tramitación y que tenía expectante a la comunidad del derecho del trabajo.

De manera unánime, la instancia especializada en causas laborales del máximo tribunal declaró inadmisible un recurso de unificación de jurisprudencia presentado por Latam, en contra de de la Corte de Apelaciones de Santiago, que declaró legal el término de la huelga del año 2018 del Sindicato de Tripulantes de Cabina Lan Express.

Dicha negociación colectiva fue la primera prueba de fuego que enfrentó la reforma laboral que aprobó en 2016 el gobierno de Michelle Bachelet, Antes de la reforma, una vez hecha efectiva la huelga, esta podía finalizar sil 50% más 1 de los trabajadores involucrados optaba por reincorporarse a prestar servicios, caso enel cual la última oferta del empleador pasaba a ser su instrumento colectivo. La actual ley derogó esa norma y estableció que aun cuando la mayoría de los trabajadores opte por reincorporarse a prestar servicios, la huelga seguirá vigente. Sin embargo, dicho criterio legal hoy fue modificado por la última sentencia.

La Corte Suprema ratificó la i sentencia de mediados de 2019 de la Corte de Apelaciones de Santiago, que revirtió el fallo del Primer Juzgado de Letras del Trabajo y dio la razón al sindicato respecto de la forma en que se llevó el término de la huelga y el contrato colectivo a regir.

La Corte Suprema ratificó la i sentencia de mediados de 2019 de la Corte de Apelaciones de Santiago, que revirtió el fallo del Primer Juzgado de Letras del Trabajo y dio la razón al sindicato respecto de la forma en que se llevó el término de la huelga y el contrato colectivo a regir.

El tribunal de alzada de la capital estableció que el término del paro acordado en abril de 2018 por la del sindicato fue legal y que Ja última oferta del empleador se encontraba vigente al momento de ser suscrita por el sindicato, pese a que esta ya había sido rechazada en asamblea y retirada por la empresa. Con ello se valida que esa última propuesta será el instrumento colectivo que regirá a las partes entre el 1 de abril de 2018 y el 31 de marzo de 2021.

Tras la decisión del sindicato de poner fin a la polémica huelga, la consultó a la Dirección del Trabajo (DI) y esta dijo que el término de la paralización no se ajustaba a la norma legal. Posterior a. eso, la organización sindical llevó el conflicto a tribunales. ¿ Precedente? Desde el mundo jurídico laboral advirtieron sobre la trascendencia del pronunciamiento de la Corte Suprema. A juicio del exdirector del Trabajo, Marcelo Albornoz, “el precedente jurídico es que el sindicato puede acogerse a la última oferta que fue rechazada en la votación.

O sea, la norma que fue derogada con la reforma laboral vuelve a cobrar eficacia, lo que afecta la seguridad jurídica”. Pre¿ isa que “en la práctica, la última oferta siempre tiene el piso (de la negociación anterior), más un reajuste anual. Por lo tanto, se trata de una huelga sin resultados positivos para los trabajadores”. José Luis Ugarte, profesor de Derecho Laboral de la U.

Diego Portales, explica que el fallo fija un precedente, “porque estos casos de materias colectivas se dan poco en Chile y porque acá hay una línea jurisprudencial nueva, que consolida que el titular del derecho a huelga es el sindicato, no los trabajadores de forma individual”. Añade que “nunca antes en Chile se había discutido quién era el titular del derecho a huelga en la negociación colectiva reglada”. Carlos Gutiérrez, socio en Canales Parga Abogados Laborales, advirtió que el fallo “restó valor a votaciones válidas, donde los miembros del sindicato ya habían rechazado tanto la última oferta como las otras ofertas generadas en el proceso de huelga.

Además, la propia Dirección del Trabajo en el Ord. 2.044 del 27 de abril de 2018, resolvió que no era posible que el sindicato aceptara una última oferta ya rechazada y que no era una de las vías establecidas por la nueva ley para finalizar un proceso de negociación colectiva, más cuando se había reintegrado gran parte de los miembros del sindicato”.